martes, 18 de noviembre de 2014

¡ARRANCÓ LA MARCHA!

MOVILIZACIÓN, MUJERES AFRODESCENDIENTES POR EL CUIDADO DE LA VIDA Y LOS TERRITORIOS ANCESTRALES

A las mujeres madres, abuelas, hermanas, a las mujeres todas.
A los medios de comunicación alternativos.
A quienes en su solidaridad abren su corazón por que es mas grande el amor a la vida que el temor a la muerte.
A quienes sentimos que el agua vale más que el oro, y que ver crecer a las hijas y los hijos en tranquilidad es la Vida buena.

Foto: darioadn.co
¡Comenzamos a caminar! 

Tomadas de las manos salimos de Santander de Quilichao y ya anduvimos caminando por Cali y ya estamos en la Universidad del Valle. Nuestras hijas y nuestros hijos también caminan con nosotras, son nuestra Guardia Cimarrona.


¿Nos preguntan quienes somos? Mujeres Negras del Cauca ¿Qué queremos? El espacio para cuidar de la Vida, queremos vivirla en nuestros Territorios de nacimiento.


¿Qué queremos?, nos lo preguntan una y otra vez los medios.


Queremos no sentir temor de andar nuestros caminos. Queremos no tener que escondernos para meternos al río por temor que nos quite la vida alguna bala. Queremos que salgan la retro-excavadoras del Cauca, que sean derogados los títulos de explotación entregados a las mineras porque no hemos sido consultadas. Queremos vivir sin el miedo al que nos obligan los dueños de las máquinas que nos mandan notas avisándonos que saben a que horas salen del colegio nuestras hijas, nuestros hijos...

Saludamos con alegría y esperanza a las estudiantes, a los estudiantes, a las profesoras y profesores, a los colectivos y las personas que nos envían su saludo solidario desde Berlín, desde Oslo, de Texas, desde Brasil, que también se suman para que cesen las injusticias. A todos Ustedes que también caminan por relaciones más justas que dignifican la Vida les abrazamos y les decimos que cuentan con nosotras.

Esperamos la llegada de los colectivos de mujeres, de estudiantes en Cali, mañana en en la Plaza de San Francisco al medio día y a las cinco de la tarde en el distrito de Aguablanca con las compañeras de Chontaduro, nos caminamos el jueves en Palmira y en Buga, el viernes en Tuluá, sigan atentxs a los comunicados para irles contando como sigue el revolú!

Solidarizate: 
#MujeresNegrasCaminan #EscuchenNuestrosPasos #FindelracismoprincipiodePaz


¿Quieres darnos soporte?


Banco Occidente- Cuenta de Ahorros
No.043- 85119-5
Asociación de Mujeres de Yolombo


domingo, 16 de noviembre de 2014

Comunicado a las mujeres colombianas y a la opinión pública

Movilización Mujeres Afrodescendientes por el Cuidado de la Vida y de los Territorios Ancestrales

-MARCHA DE LOS TURBANTES-

Francia Marquez
Somos mujeres Negras norte caucanas, descendientes de africanos y africanas que fueron esclavizadas. Somos conocedoras del valor ancestral que tienen nuestros territorios. Sabemos que a muchos de ellos les tocó pagar con su vida nuestra libertad. Sabemos de la sangre que derramaron nuestros ancestros y ancestras para conseguir estas tierras. Sabemos que trabajaron años y años en condición de esclavitud para dejárnosla.

Nos enseñaron que la tierra no se vende, entendían que debíamos garantizar a los renacientes la permanencia en el territorio. Han pasado cuatro siglos y su memoria es nuestra memoria, sus prácticas son nuestras prácticas trasmitidas desde nuestras abuelas y abuelos; nuestras hijas y nuestros hijos hoy continúan reafirmando nuestra identidad como pueblos libres.


A muchas de nosotras nos ha tocado criar a nuestros hijos e hijas solas, la batea, el almocafre y la pala han sido testigos de ello. El territorio ha sido nuestro compañero y ha estado con nosotras en momentos de alegrías y tristezas. Nuestras abuelas, como doña Paulina Balanta, nos enseñaron que: “el territorio es la vida y la vida no tiene precio”, “el territorio es la dignidad y esta no tiene precio”. Por estas razones, a pesar del abandono del Estado, hemos permanecido en resistencia frente a los megaproyectos, que en nombre de su visión de desarrollo y con el discurso de erradicar la pobreza, han venido generando condiciones de despojo, destierro y miseria.

Hoy nuestras vidas están en peligro. Las posibilidades de existir como pueblo Afrodescendiente son mínimas. Muchos hombres y mujeres están amenazados de muerte. Nosotras hemos vivido de la minería ancestral, como una actividad que les permitió a nuestros ancestros comprar su libertad y la nuestra. Esta actividad ha estado articulada a la agricultura, a la pesca, a la cacería y a los saberes ancestrales que las mayoras y comadronas han inculcado en nosotras para permanecer como pueblos.

Son muchas las acciones que hemos venido realizando para proteger nuestra vida. Sobre nuestra situación se han emitido sentencias de la Corte Constitucional, medidas de protección de la Unidad Nacional; se han realizado visitas de comisiones internacionales; se han presentado denuncias ante la fiscalía, la personería y la defensoría. Hemos informado a la Oficina de Naciones Unidas. Hemos acudido la fuerza pública. Estos últimos nos han dicho, que nos inventamos las situaciones de riesgo y amenazas. La institucionalidad sólo hace comunicados y correos. Mientras tanto a nosotras nos obligan al confinamiento, a soportar hostigamientos, a temer por la vida de nuestras hijas, de nuestros hijos, a temer por la propia Vida.

Nos preguntamos, ¿qué más tenemos que hacer?  ¿A dónde más podemos acudir?

Entonces nos reunimos y decidimos caminar hasta Bogotá, saliendo desde La Toma, Suárez-Cauca este martes 18 de noviembre del 2014. 

Mientras caminamos vamos a contarle a toda la gente por lo que estamos pasando. Decidimos caminar y cantar, y no sentir miedo. Porque sabemos que es más la gente buena, y porque esperamos que los medios de comunicación, que la gente que trabaja en la Corte Constitucional, en el gobierno, escuchará no solamente el rumor de nuestros pasos y cantos, si no, los pasos y cantos de todas las mujeres que se van a ir sumando. Porque es más fuerte nuestro amor por la vida, que nuestro temor por la muerte.

Necesitamos del apoyo solidario de todas las mujeres madres, hermanas, abuelas, primas, amigas, profesoras, periodistas, asalariadas, estudiantes, ambientalistas, políticas, religiosas, lesbianas, presas, colombianas, latinoamericanas, de la diáspora y de todo el mundo.


Teléfonos de contactos:
Francia Helena Márquez: 310 600 00 53 –correo: franciamarquez@hotmail.com
Marilyn Machado: 320 495 02 12 correo: mariavenus@yahoo.com


Documental La Toma, territorio afrocolombiano con muchos pendientes

lunes, 20 de octubre de 2014

Buenaventura, mujer que sangras en medio de las supuestas luces del “desarrollo”

Por Rossih Amira 

Y POR LAS AUSENCIAS DE LAS MUJERES AFRODESCENDIENTES E INDÍGENAS, ¿QUIÉN RESPONDE?

El abandono estatal, la guerra, el narcotráfico, la pobreza, la exclusión, la violencia intrafamiliar, la violencia sexual, el MACHISMO, el SEXISMO, el CAPITALISMO y el RACISMO, asesinan a las mujeres negras afrocolombianas, con la sevicia propia de un mundo plagado de violencias contra las mujeres, y con el atenuante de una guerra etnocida que libra sus batallas en nuestros cuerpos. 

La Colombia andina se ha venido pensando un proceso de desarrollo (occidental) para la región del pacífico colombiano, promoviendo su integración económica mundial, a través de múltiples megaproyectos estructurados bajo la lógica de la inyección del neoliberalismo como la punta de lanza para “la prosperidad” de esta región. Buenaventura no está ajena a todas las proyecciones del supuesto desarrollo del país, reposando sobre ella proyectos de gran envergadura para la explotación de sus recursos, de sus gentes y de sus ventajas geopolíticas. 

Es así, como se desafía la realidad difícil y deprimida de Buenaventura con proyectos dirigidos al robustecimiento del complejo industrial portuario de Buenaventura (para dar cumplimiento a la Alianza del Pacífico, al TLC con Estados Unidos o a la conexión con el comercio de Asia), en donde se mezclan iniciativas de acuapistas (proyecto Arquímedes), de ampliación portuaria (complejo de Aguadulce y el puerto de Bahía Málaga, así como el dragado del canal de acceso) de renovación urbanística (el malecón a orillas de la bahía), de conexión vial (doble calzada Buga-Buenaventura), ferroviarios, fluviales, mineros, turísticos, entre otros, que además designaron a Buenaventura para convertirse en el Distrito Especial Industrial, Portuario, Turístico y Biodiverso (Ley 1617 de 2013).

Todos estos proyectos le dan la espalda a la población (mayoritariamente negra-afrocolombiana) y en lugar de significar la consecución de oportunidades negadas histórica y sistemáticamente, por lo contrario, se han convertido en la peor pesadilla que ha vivido Buenaventura en los casi cinco siglos que tiene de existencia. Así mismo, la presencia de grupos armados, de la fuerza pública, paraestatales y de guerrillas, se acrecentaron en las zonas de mayor interés territorial para colonos y para los dueños del comercio de drogas ilícitas.

En Buenaventura las mujeres negras-afrocolombianas viven y resisten en medio de la sociedad marginada, empobrecida y hambrienta de oportunidades; mujeres que resisten sobre la inexistencia de un sistema de salud digno, que no poseen agua potable, que viven en muchas zonas sin saneamiento básico, mujeres que además no conocen el discurso moderno de los “derechos sexuales y reproductivos”. Estas mujeres que como los hombres tienen que ver pasar el desfile de megaproyectos que triplican en recursos, los costos de la inversión que el gobierno nacional debería hacer para otorgar por derecho propio a Buenaventura un sistema de acueducto, alcantarillado, salud, educación y trabajo digno, es decir, la garantía de los derechos fundamentales de la población. Muchas de estas mujeres en medio de la precariedad han sabido cómo educarse sin pisar una universidad (aunque las llamen desescolarizadas), mujeres poseedoras de una historia, cultura e intelecto propios de los pueblos Afrodescendientes, mujeres que han sabido resistir en y de manera paralela al Estado-Nación que las asesina con o sin balas, que estructuralmente se cimentó en una telaraña que solidifica las redes de la opresión construidas por el racismo, el sexismo, el capitalismo, el colonialismo, el heterosexismo y el neoliberalismo.

Exigimos a la sociedad, a los organismos de control, a quienes deben garantizar la justicia: NO MÁS VIOLENCIAS, NO MÁS IMPUNIDAD, NO MÁS FEMINICIDIOS, NO MÁS ETNOCIDIO, NO MÁS INJUSTICIAS, NO MÁS DOLOR, NO A LA VIOLENCIA ESTRUCTURAL Y DIRECTA CONTRA LAS MUJERES NEGRAS AFRODESCENDIENTES! NI UNA MÁS!